Audiovisual art for Silvio Rodríguez - Gabriel Guerra Bianchini

MUSIC VIDEO FOR SILVIO RODRÍDUEZ

v

Gabriel Guerra Bianchini no recuerda exactamente la primera vez que vio a Silvio Rodríguez, pero siempre supo que, si algún día hacía un videoclip, sería para una canción suya. Sabe que fue de niño cuando, a través de su padre, conoció a ese “ser con alas de otro mundo”. Pero no fue hasta los 18 años, viviendo en España, que comprendió en carne propia la poesía y la grandeza del cantautor, cuando sus letras le hicieron de bálsamo para la nostalgia.

Bianchini no quiere llamarlo casualidad, pero años después, con una sólida carrera en la fotografía fija, numerosas exposiciones y premios, el fotógrafo cubano dirige por primera vez un videoclip y lo hace, precisamente, con la recién estrenada canción de Silvio: Noche sin fin y mar, dedicada a Luis Eduardo Aute. “Todo fotógrafo con una carrera transitada, o a medio transitar, ha soñado en algún momento darle movimiento a sus instantáneas”, nos dice.

Photographer - Gabriel Guerra Bianchini
“Les cuento algo curioso, e insisto, las casualidades no existen. Dentro de mí, siempre me dije que, si algún día hacía un videoclip, sería para una canción de Silvio. Tal vez por eso di el paso. Si Benedetti hubiera sido cantante, habría deseado lo mismo con él. La poesía es, para mí, el lenguaje de la vida. Tan hermosa y compleja como la existencia misma. Jugando y confundiendo siempre la realidad y la utopía”, confiesa.

Bianchini es uno de los fotógrafos más importantes del panorama cubano actual. Criado en una familia musical, el arte corre por sus venas, pero no siempre fue su pasión. Incapaz de mantener su atención en algo, de pequeño pasaba del fútbol al clavado, del clavado al karate y del rock al rap, hasta que descubrió la fotografía muy por accidente. Una de sus primeras instantáneas llegó cuando presenció un suicidio en un edificio del Vedado. Se hizo famoso enseñándolas a los amigos del barrio. Una abuela terminaría por quemarlas años después.


Decir su nombre hoy en Cuba puede sonar a muchas cosas. Suena a Habana Vieja, a Paseo del Prado, a esos perros gigantes vagando por la ciudad, a malecón desnudo, a un Capitolio diverso, suena a las emociones de un concierto en Gibara, a la portada de periódicos, al gesto y el rostro de cubanos que han estado dentro de su lente. “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz. Y todos los seres con alas de otro mundo caben en mi lente”, escribió una vez en Instagram. Bianchini también es poeta en redes, pero no le gusta que le llamen influencer.
Una vez, mientras terminaba de montar su exposición “Es la esperanza” en la Plaza de la Catedral, alguien se le acercó y le dijo “Gracias por traernos el cielo a la tierra”. Siempre ha dicho que milagro es que una imagen te toque el alma y muchas de sus instantáneas lo han logrado.
Postea en su perfil de Facebook que estos días de encierro y cuarentena le han traído más inspiración. Se dedica a sus caprichos, a sus “boberías”, a cuanta idea loca se le cruce en la mente, y a trabajar para Silvio Rodríguez.

Photographer - Gabriel Guerra Bianchini

Hacer el clip solo le llevó cuatro días, uno para soñarlo, dos para rodar y otro para editar. Noche sin fin y mar; que pertenece a Para la espera, la más reciente producción discográfica de Silvio, se presentará en plataformas digitales el próximo 12 de junio; es una canción profundamente nostálgica, poética, intensa si se quiere decir, y ese lirismo del autor se deja claro en el clip, totalmente en blanco y negro, con mucho juego entre luces y sombras.

by Dinella García Acosta & Jorge Suñol Robles

Facebook Google+ Twitter Pinterest